La Galga Tozuda surge de la unión de una persona comprometida socialmente y de una perra inspiradora.
Es un pequeño atelier en el salón de nuestra casa donde diseñamos y cosemos con mucho amor para poner guapos a perros de todas las razas y también a sus humanos.
Es una idea solidaria para colaborar mensualmente con diferentes colectivos orientados a salvar y cuidar peludos, vulnerables a la crueldad de quienes no los aman como nosotros.

India es la que ha motivado todo esto, una galga adoptada en 2014, cuando rondaba los 6 años y medio de una vida dedicada a servir a su “amo” persiguiendo conejos.
Desde entonces, ha pasado de quedarse petrificada con una caricia, a buscarla incluso en personas poco conocidas (o que llevan una barra de pan encima).
India ahora es mi compañera de vida.
Ojalá siempre.

Todo comenzó con una galguita blanca que vimos en una carrera contra el cáncer de mama. Vestía cicatrices, una bandana rosa y temblaba. Así fue como comenzamos a interesarnos por el hasta entonces desconocido mundo de los galgos.

En pocos meses tomamos la decisión en firme de adoptar una galga, y así fuimos a Perrikus Sierra Norte, en busca de algo que nos encontró a nosotros. No hizo falta mirar demasiado… me agaché a acariciar a un perrín chico, y allí llegó ella, una galga atigrada, que con decisión posó su trufa sobre mi nariz. No había mucho que hablar, ella me regaló la suerte de formar parte de su vida, ella me eligió a mí. Y desde entonces hemos caminado juntas.

India surge de un millón de listas de posibles nombres, y ella hace honor al mismo cuando pone tiesa esa pluma que muchos llaman oreja. India no es una perra 10, es una perra 11 (para mí todos los perros abandonados tienen un punto extra, por confiar de nuevo, por dejar un pasado atrás).
India es TOZUDA, independiente, curiosa, buena (quizá tonta) y como buena galga...vaga.
Así es ella. Así es La Galga Tozuda.

TOP